Ehrman, Bart
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<li>Así, estamos leyendo traducciones de los “originales” que no tenemos.  Lo que tenemos son copias hechas siglos después.  Existen miles de copias y que son todas diferentes entre ellas en muchos pequeños detalles, y en algunos casos, en grandes aspectos.</li>
<li>La Biblia es el libro más vendido, más venerado y probablemente más incomprendido en la historia de la civilización humana. Uno de los aspectos incomprendidos es que cuando leemos la Biblia no estamos realmente leyendo las palabras de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, estamos leyendo traducciones desde el idioma griego en el cual fueron escritos esos libros, con la consiguiente pérdida en el proceso.</li>
<li>Para algunos cristianos ese no es un problema porque ellos no tienen en tan alta consideración a las escrituras.  ¿Qué significado tiene decir que Dios inspiró las palabras del texto si no tenemos las palabras?  ¿Cómo se puede entender que Dios realizó el milagro de inspirar las palabras de la Biblia si no hizo el milagro de preservar las palabras del libro?  Si pretendió entregarnos su palabra, ¿por qué no se aseguró de que la recibiéramos?</li>
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