Al contrario del esquema habitual me he hecho gradualmente más rebelde a medida que envejezco.
Aún cuando todos los expertos coincidan, pueden muy bien estar equivocados. Cambios
Aunque no nos sea posible llegar a ser completamente racionales, será tanto mejor para todos nosotros si llegamos a serlo un poco más que de costumbre. En el peor de los casos, siempre resultará interesante el ver hacia dónde nos conduce la razón.
Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.
Conquistar el miedo es el comienzo de la riqueza.
Cualquier sistema moral que tenga una base teológica se convierte en unos de los instrumentos a través de los cuales los poderosos conservan la autoridad y dañan el vigor intelectual de los jóvenes.
Cuanto más intensa ha sido la religión en cualquier período y más profunda la creencia dogmática, tanto mayor ha sido la crueldad y peor el estado de los negocios públicos.
El hecho de que una opinión ha sido ampliamente extendida no es evidencia alguna de que no es absurda; en vista de la estupidez de la mayor parte del género humano, es más probable que una creencia ampliamente extendida sea una tontería.
El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos.
El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía va por la vida prisionero de los prejuicios que se derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país.
El mundo necesita mentes y corazones abiertos, y estos no pueden derivarse de rígidos sistemas ya sean viejos o nuevos.
El patriotismo es la disposición de matar y dejarse matar por razones triviales.
El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas.
En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.
Es la preocupación por las posesiones, más que ninguna otra cosa, lo que evita que el hombre viva noble y libremente.
La calumnia es siempre sencilla y verosímil.
La ciencia en ningún momento está totalmente en lo cierto, pero rara vez está completamente equivocada y tiene en general mayores posibilidades de estar en lo cierto que las teorías no científicas.
La humanidad tiene una moral doble: una que predica y no practica, y otra que practica y no predica.
La mayoría de las personas preferirían morir antes que pensar; de hecho, muchas lo hacen.
La percepción, sin comprobación ni fundamento, no es garantía suficiente de verdad.
La religión en la mayoría de sus formas podría ser definida como la creencia de que los dioses están de lado del gobierno.
La religión se basa, a mi juicio, primordial y principalmente en el miedo. En parte es terror a lo desconocido y, en parte, deseo de sentir que se tiene una especie de hermano mayor que estará junto a uno en todas las aflicciones y disputas.
La religión sirve para impedir el conocimiento, promover el miedo y la dependencia. Es responsable en gran parte de la guerra, opresión y miseria del mundo.
Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.
Lo que el mundo necesita no es dogma, sino una actitud de cuestionamiento científico, combinada con una creencia de que la tortura de millones no es deseable, sea infligida por Stalin o por una deidad construida a imagen y semejanza del creyente.
Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento, sino la certidumbre.
Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista.
Me parece, fundamentalmente, deshonesto y dañino para la integridad intelectual creer en algo sólo porque te beneficia y no porque pienses que es verdad.
Muchas personas preferirían morirse antes que pensar; en realidad eso es lo que hacen.
No pretendo probar que Dios no existe... El Dios cristiano puede existir; igualmente pueden existir los dioses del Olimpo, del antiguo Egipto o de Babilonia. Pero ninguna de estas hipótesis es más probable que la otra: se encuentran fuera de la región del conocimiento comprobable y, por lo tanto, no hay razón para considerar ninguna de ellas... Dios y la inmortalidad, los dogmas centrales de la religión cristiana, no son esenciales a la religión, ya que ninguno de ellos se encuentra en el budismo.... pero en Occidente hemos llegado a considerarlos como el mínimo irreductible de la teología. Sin duda la gente continuará teniendo esas creencias, porque son agradables, como es agradable considerarnos a nosotros mismos virtuosos y considerar malvados a nuestros enemigos.
Observo que una gran parte de la especie humana no cree en Dios y no sufre por ello ningún castigo visible. Y si hubiera un Dios, me parece muy improbable que tuviera una vanidad tan enfermiza como para sentirse ofendido por quienes dudan de su existencia.
¿Para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?
Quiero decir, con toda seriedad, que la fe en las virtudes del trabajo está haciendo mucho daño en el mundo moderno, y que el camino hacia la felicidad y la prosperidad pasa por una reducción organizada de aquél.
Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.
Uno de los defectos de la educación superior moderna es que hace demasiado énfasis en el aprendizaje de ciertas especialidades, y demasiado poco en un ensanchamiento de la mente y el corazón por medio de un análisis imparcial del mundo.
Yo quisiera predicar la "voluntad de dudar". Lo que se persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, que es exactamente lo opuesto.