Pardo, Pablo
<ul>
<li>China es el máximo ejemplo de un país corrupto que, sin embargo, recibe una masiva inversión extranjera; como India; como Brasil (aunque se están tomando medidas para reducir la corrupción). La corrupción, en sí misma, no va a espantar a los inversores: los mencionados países están creciendo. La corrupción distrae, genera crisis insospechadas y parálisis política. Es como sumar incompetencia y latrocinio.</li>
</ul>
<p> </p>