Fontanarrosa, Roberto
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<li>Difícil es explicarle un terremoto a un epiléptico.</li>
<li>No basta la buena voluntad si intentas apagar el fuego con gasolina.</li>
<li>Para el sabio no existe la riqueza. Para el virtuoso no existe el poder. Y para el poderoso no existen ni el sabio ni el virtuoso.</li>
<li>Por donde pasé, dejé huella. Después pavimentaron.</li>
<li>Si crees en la reencarnación, no te rías de la fealdad del sapo.</li>
<li>Te regalaría las estrellas, pero te has empecinado en un par de zapatos.</li>
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