FrasesPreview
Open in TheBrain

Heinlein, Robert A.

<ul>

<li>La fe en la cual fui educado me aseguraba que yo era mejor que otras personas; yo estaba salvado, ellos estaban malditos. Nuestros himnos estaban cargados de arrogancia: felicitándonos que íntimos éramos con el Todopoderoso y qué alta era su opinión de nosotros, y a qué infierno iban a ir a parar todos los demás el Día del Juicio.</li>

<li>Las prostitutas desempeñan la misma función que los curas, sólo que muchísimo mejor.</li>

<li>Los diez mandamientos están hechos para cerebros aburridos. Los primeros cinco son exclusivamente para el beneficio de los curas y sus poderes; los segundos cinco son medias verdades, ni completas ni adecuadas.</li>

<li>Una vida larga y corrupta seguida por cinco minutos de gracia perfecta te hace ir al cielo. Un lapso igualmente largo de vida decente y buenas obras seguidas por el exabrupto de tomar el nombre del Señor en vano, luego uno tiene un ataque al corazón en ese momento y es maldito por toda la eternidad. ¿Es así el sistema?</li>

</ul>

<p>&#160;</p>

Attachments