Proverbio, Arabe
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<li>La conjetura del sabio es más sólida que la certeza del ignorante.</li>
<li>La primera vez que me engañes, la culpa es tuya; pero la segunda vez la culpa es mía.</li>
<li>Las palabras no cuestan nada.</li>
<li>Nadie puede evitar que los latosos entren en casa, pero es un error ofrecerles una silla.</li>
<li>Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.</li>
<li>Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.</li>
<li>Sólo se tiran piedras al árbol cargado de fru<strong>tos.</strong></li>
</ul>
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