Eres rico sí y solo sI el dinero que rehusas sabe mejor que el que aceptas.
Dejar que otros ganen las batallas pequeñas, es una manipulación muy poderosa.
Hacen falta una sabiduría y un autocontrol extraordinarios para aceptar que muchas cosas tienen una lógica que no entendemos y que es más aguda que la nuestra.
La persona a la que más temes contradecir es a ti mismo.
Saber cosas que otros no saben es más eficaz cuando los demás no saben que sabes cosas que no saben.
Si encuentras alguna razón de que tú y la otra persona sois amigos, es que no lo sois.