Señales
En el caso de diabetes tipo 1, los síntomas suelen ser intensos y muy evidentes. Podemos ubicar dos grupos de señales o síntomas de este tipo de diabetes o cuando el azúcar está en alto niveles. El primer grupo incluye:
- Sed intensa.
- Hambre intensa.
- Cansancio o fatiga.
- Visión borrosa.
- Pérdida de sensibilidad en los pies o sensación de hormigueo.
- Pérdida involuntaria de peso.
- Micción con mayor frecuencia.
Las otras señales son:
- Respiración rápida y profunda.
- Resequedad en boca y piel.
- Enrojecimiento del rostro.
- Olor a frutas en el aliento.
- Náusea o vómito, incapacidad de retener líquidos.
- Dolor estomacal.
En pacientes con diabetes tipo 1, cuyo tratamiento requiere de insulina, se puede presentar hipoglucemia o glucemia baja. Esto se presenta cuando los niveles de azúcar en la sangre se encuentran por debajo de los 70 mg/dl. Las señales de alarma son:
- Dolor de cabeza.
- Hambre.
- Nerviosismo.
- Latidos cardíacos rápidos (palpitaciones).
- Temblores.
- Sudoración.
- Debilidad.
En el caso de diabetes tipo 2 la detección de los síntomas es más complicada debido a que en un principio el enfermo no presenta ningún síntoma y puede tardar años en presentarlos. Las señales de alarma son:
- Infecciones recurrentes en vejiga, riñones y piel, que tardan en sanar más de lo normal .
- Fatiga.
- Sensación de hambre y aumento de sed.
- Aumento de micción.
- Visión borrosa.
- Disfunción eréctil.
- Dolor o entumecimiento de pies o manos.
Para ambos tipos de diabetes las pruebas y exámenes para su detección son nivel de glucosa en ayunas, si la lectura es superior a los 126 mg/dL en dos ocasiones se diagnostica la enfermedad; examen de hemoglobina A1c, el nivel normal es de 5.7%, prediabetes entre 5.7% y 6.4% y diabetes de 6.5% en adelante; prueba de tolerancia a la glucosa oral, el diagnóstico positivo se da cuando el nivel de glucosa supera los 200 mg/dL.
Otras pruebas que se pueden realizar son la de nivel de glucosa aleatoria (sin ayunar), en este caso el diagnóstico positivo se da con niveles mayores a 200 mg/dL ligados a algunos síntomas comunes a la enfermedad, esto se debe confirmar a través de un examen en ayunas. El examen de cetonas a través de muestra de orina o sangre también se puede utilizar cuando se trata de una glucemia superior a 240 mg/dL, cuando existe una condición clínica como neumonía, ataque cardíaco o accidente cardiovascular, cuando hay náusea y vómito durante el embarazo.
Los análisis de detección se recomiendan en niños con obesidad** que presenten otros factores de riesgo, a partir de los 10 años y con una periodicidad bianual, en adultos con obesidad cuyo Índice de Masa Corporal es superior a 25 y que tengan otros factores de riesgo, adultos mayores a 45 años en periodos de tres años.