Gonadas
(los testículos en los varones y los ovarios en las mujeres) secretan hormonas que tradicionalmente han sido clasificadas como masculinas (los andrógenos) y femeninas (los estrógenos). Ambos sexos producen los dos tipos de hormonas, pero los andrógenos predominan en los varones mientras que los estrógenos predominan en las mujeres. Esas hormonas desempeñan varias funciones importantes en la organización del desarrollo humano. Por ejemplo, los estudios con animales han demostrado que si la hormona testosterona está presente durante el tercer y cuarto mes después de la concepción, la descendencia (independientemente de su sexo) desarrollará una variedad de características masculinas como una mayor agresividad. Por otro lado, la ausencia de testosterona durante este periodo promueve conductas femeninas como la anidación