Espermatozoides
se producen en los testículos, o glándulas reproductivas, de un varón maduro a una tasa de varios cientos de millones por día y se eyaculan en el semen durante el clímax sexual. Ingresan a la vagina e intentan nadar a lo largo del cérvix (cuello del útero) hasta las trompas de Falopio, pero sólo una diminuta fracción lo logra