AZTECAPreview
Open in TheBrain

Ordinal

asigna los números de acuerdo con la propiedad ordinal del sistema numérico: los valores están ordenados de menos a más, pero no hay una idea de igualdad en las distancias entre los números. La regla de correspondencia permite entonces asignar los valores numéricos a una propiedad del objeto de estudio, de modo que reflejen niveles crecientes de esa propiedad, sin que haya un compromiso de que las distancias en esa propiedad sean iguales. Por ejemplo, en una escala de actitudes puede asignar números: 1, 2, 3,..., etc., a los valores de una actitud. Es decir: “Indique el aprecio que tiene por el presidente de la República: 1. ninguno; 2. poco; 3. regular; 4. mucho”. En esta escala no es fácil decir que la distancia en aprecio entre el que responde 1 y el que responde 2 es igual a la que hay entre 3 y 4, pero sí apreciar que el valor 4 es mayor que el 3 en esa dimensión