Sindrome de Down
Los cerebros de los niños con síndrome de Down parecen normales al nacer, pero se encogen en volumen al llegar a la adultez joven, en particular en el área del hipocampo, lo cual provoca disfunción cognitiva (Pennington et al., 2003). El pronóstico para estos niños es mejor de lo que alguna vez fue. En su adultez, muchos viven en hogares para pequeños grupos y se mantienen por sí mismos; tienden a lograr buenos resultados en situaciones laborales estructuradas. Más de 70% de las personas con síndrome de Down viven hasta más de los 60 años, pero tienen un riesgo elevado de morir de manera temprana debido a varias causas que incluyen leucemia, cáncer, enfermedad de Alzheimer y enfermedades cardiovasculares (Hayes y Batshaw, 1993; Hill et al., 2003).