Aunque un pobre llegue a rico, seguirá sufriendo las mismas enfermedades que afectan a los pobres, como resultado de la opresión que sufrió en el pasado.
Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado es más importante que aprender.
Dios es cada vez más pequeño y la ciencia es cada vez más grande.
El alma está en el cerebro.
El amor existió antes que el alma.
Es difícil asumir que hay preguntas sin respuesta.
Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión del cerebro sino del resultado de una emoción.
La teoría científica del Big Bang ha podido ser más fácilmente aceptada por las personas creyentes, porque parte de la base de que la creación del universo tuvo un origen único y surgió de una sola vez; esto no entra en contradicción con la intervención divina.
Sin emoción no hay proyecto.
Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales (familia, estado, ...) del siglo XIX. TIC