El gran problema para la reforma o transformación educativa es la tiranía del sentido común.
Hacemos un uso muy pobre de nuestros talentos. Muchas personas pasan toda su vida sin ningún sentido de cuales pueden ser sus talentos, creen que no son realmente buenos en nada y no disfrutan lo que hacen; simplemente pasan sus vidas acostumbrándose.
Hay que pasar del modelo de educación lineal (basado en la conformidad y en el proceso mecánico), a un modelo que se basa en el florecimiento humano y en un proceso orgánico.
Hay una completa incapacidad y obsolescencia de los sistemas educativos.
La educación, aleja a muchas personas de sus talentos naturales. No están simplemente tirados en la superficie, hay que ir a buscarlos, creando las circunstancias donde surjan por si mismos.
Las personas tienen aptitudes muy diferentes, el talento humano es tremendamente diverso. También se trata de la pasión y de lo que entusiasma nuestro espíritu y nuestra energía. Y si estás haciendo lo que amas, aquello en lo que eres bueno, el tiempo toma un curso totalmente diferente. Educación
Las reformas o las transformaciones del sistema educativo no tienen sentido, porque simplemente están mejorando un modelo obsoleto, no son suficientes. Lo que se necesita es una revolución en la educación, que tiene ser transformada en algo más.
No nos volvemos más creativos al crecer, más bien nos hacemos menos creativos. O más bien, la educación nos hace menos creativos.
Se trata de crear un movimiento en la educación en el que las personas desarrollan sus propias soluciones, pero con un apoyo externo, basado en un curriculum personalizado. Las tecnologías en los negocios, en multimedia, en Internet, combinadas con el talento extraordinario de los maestros, ofrecen una oportunidad para revolucionar la educación.